El avance de la hipocresía

“¡Españoles! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, con lealtad al Rey y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?”  “Sí, lo haremos”

Esta expresión refleja el momento culminante de una jura de bandera.

Es cierto que se trata de un acto solemne en el que todos los ciudadanos, previa solicitud, podemos participar. Pero, ¿realizar este acto significa ser más español, más patriota? Permítanme que me “desternille”.

Para pasar por debajo de la bandera de nuestro país y contestar de forma afirmativa a dicha pregunta, deberíamos realizar un  examen previo de conciencia, ¿no?.

Empecemos con este sencillo test:

  • ¿Contribuyes al sostenimiento de los gastos públicos, es decir, pagas todos tus impuestos conforme establece la normativa?
  • ¿Eres tolerante con todos los ciudadanos con independencia de su raza, sexo, religión, opinión, libertad ideológica o cualquier otra condición personal o social?
  • ¿Compartes que ninguna confesión religiosa tenga carácter estatal, es decir, que España sea un país laico?
  • ¿Respetas la libertad de expresión?
  • ¿Respetas el derecho de los ciudadanos a manifestarse libremente?
  • ¿Consideras que nuestros dirigentes respetan el  derecho al trabajo y a una remuneración suficiente para cubrir las necesidades de los trabajadores?
  • ¿Crees que los poderes públicos cumplen con su mandato de promover condiciones favorables para el progreso social y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, así como mantener un régimen público de Seguridad Social, promover la investigación científica, garantizar que disfrutemos de una vivienda digna, impedir la especulación, garantizar la defensa de los consumidores y un largo etcétera?

Todas las cuestiones planteadas responden a los derechos de los ciudadanos y a los deberes de los poderes públicos recogidos en la Constitución que se “jura guardar”.

Si la respuesta a todas estas preguntas es un sí, ¡¡¡¡¡enhorabuena!!!!!! No vas a jurar en vano.

¡Cuánta hipocresía e ignorancia! ¿Cómo se puede jurar la bandera cuando defraudas a Hacienda, perteneces a un colectivo/asociación donde se impide el acceso a las mujeres, consideras inferior al inmigrante, aplaudes a las autoridades públicas cuando acuden como nuestros representantes a los actos religiosos, no respetas opiniones diferentes a las tuyas, tienes a tus trabajadores realizando jornadas de 50 o más horas semanales por salarios ínfimos, te conformas con unas penosas condiciones laborales porque “está todo parecido”, no haces algo por evitar que haya gente en la más absoluta miseria, te resignas ante los recortes en educación o sanidad, tratas como héroes a los españoles que han de irse fuera a trabajar, miras hacia otro lado ante los desahucios provocados por la “carroña bancaria”, …?

Participar en este tipo de actos banales (y lo que es peor, organizarlos) te hace cómplice del derroche del dinero público.  ¿Estamos tan escasos de ideas que solamente se nos ocurre que nuestro pueblo sea sede de “divulgación de cultura de defensa”? Así, por lo menos, se han denominado los actos que el ejército va a llevar a cabo durante este mes en nuestra provincia. Sres/as Concejales/as: organicen otro tipo de actividades que permitan desarrollar el espíritu crítico de los ciudadanos. Eso sería promover la cultura, respondiendo así al verdadero mandato constitucional.

¿Estáis seguros de querer jurar que, si es necesario, vais a entregar vuestra vida por España?  Imaginaros que mañana nuestro “superinteligente” presidente del gobierno apoya a Donald Trump en una acción bélica en un determinado país (que no sería difícil) y, a consecuencia de ello, España entra en guerra. ¿Seguro que os apuntáis voluntarios al ejercito? ¿Lo habéis jurado, no? ¿No intentaríamos salvar a nuestras familias haciendo las maletas? En ese caso, espero que no seamos tratados por la comunidad internacional como se está haciendo con los millones de refugiados que actualmente vagan por el mundo.

Gracias a la crisis los ciudadanos de “a pie” llevamos años haciéndonos “agujeros en el cinturón”. ¿No os parece suficiente sacrificio por España? ¿En qué ha afectado la crisis a nuestros dirigentes? Si no se han puesto a “dieta”, como para coger el fusil.

Estamos ante una realidad deformada y grotesca con la consiguiente degradación de valores, que diría Ramón del Valle-Inclán.

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