Las escuelas viejas, la vieja escuela

Cuando en Paredes de Nava se habla de las “escuelas viejas” muchos paredeños hacen un viaje de regreso a su infancia. Este singular y magnífico edificio albergó durante muchos años el colegio de la localidad.

Desde que dejara de destinarse a la labor educativa, dos han sido sus usos: sede de cooperativas textiles y de escuelas-taller.

Muchos paredeños nos hacemos las mismas preguntas: ¿la rehabilitación de este edificio va a ser completa? Y, lo que es más importante aún, ¿cuál va a ser su uso posterior?

Señores gobernantes, estamos cansados de ver cómo se rehabilitan locales y edificios para luego ser cerrados a “cal y canto”, dejarlos sin un uso definido, o servir para todo y nada a la vez. Ejemplos tenemos bastantes. “El Pósito”, maravilloso local rehabilitado y cerrado a pesar de que iba a ser el museo de Intercacia. ¿Por qué se abandona este proyecto de repente?. “Las Casas del Rey”, un paraje con buenas perspectivas para actividades de turismo activo, hoy en estado semiruinoso. El “Centro de Día” que, a pesar de la gran inversión económica destinada a su rehabilitación y puesta en marcha, nunca funcionó como tal (de hecho, no cumple con las condiciones exigidas la normativa reguladora de dichos edificios). El “Centro de Interpretación de Tierra de Campos-San Martín”, una inversión realizada en un edificio de propiedad eclesiástica (la Iglesia puede reclamarlo cuando termine la cesión), cuya utilización deja mucho que desear. Y un largo etcétera.

¿Estamos yendo por el mismo camino? ¿Seguiremos la senda de la “vieja escuela” marcada por los mandatos anteriores? No hay una idea definida de uso para las “escuelas viejas”, lo cual puede conllevar importantes e irreversibles errores en la rehabilitación estructural del edificio. Una sugerencia: ¿Por qué no instalar allí la biblioteca, el espacio joven y el cibercentro? Los motivos son para todos visibles. El espacio joven ha dejado de tener sede física; la biblioteca y cibercentro están ubicados en locales que se han quedado pequeños y, además,  cuentan con barreras arquitectónicas para su acceso. Se podría aprovechar la planta baja para estos usos, teniendo en cuenta además que los locales de la planta baja tienen acceso a una galería y patio donde poder desarrollar numerosas actividades cuando el tiempo lo permita. ¿Y en el piso superior? Pues los tan demandados locales para asociaciones (en activo, por supuesto).

Sr. Alcalde, esto sería dinamizar un área de actuación.

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