Hágase la luz

Muchos de vosotros habréis recibido, en estos días, una carta de IBERDROLA, en la que dice que el gobierno ha decidido regalarnos un artilugio maravilloso. Se trata del CONTADOR CON DISCRIMINACIÓN HORARIA Y CAPACIDAD DE TELEGESTIÓN. Y es que este gobierno sólo piensa en nosotros, en los desfavorecidos, los pobres, pequeños empresarios, trabajadores con nóminas de 1000 euros, jóvenes que se quieren emancipar, jubilados con 900 euros de pensión, etc. ¿Porque no habré votado yo al PP? ¿En qué estaría yo pensando?
Se acabó la película. Ahora vamos a ver de qué se trata el invento del demonio. Este decreto se aprobó, si mal no recuerdo, en 2007, o sea, con el gobierno de Zapatero. Rajoy se ha encargado de culminar tan retorcida hazaña. Y digo retorcida porque no es más que un plan, interesado y oculto, de futuro para expresidentes y exministros.
Pero, volvamos a las maravillas de este ingenioso aparato. En primer lugar, el contador se controla desde la central, es decir, que ya no hace falta personal para leer el consumo o para cortarte La Luz (esto es para crear puestos de trabajo). Todo se hace desde la central. Aparte, la tarifa ya no es fija, varía cada hora del día, en función del consumo. Eso quiere decir que para saber a qué precio nos van a cobrar, tenemos que conectarnos a internet y mirar el precio, cada día. Eso sí, podemos elegir la hora más barata para poner la lavadora o el lavavajillas (el que lo tenga). Como esta gentuza no es tonta, las horas más baratas las ponen de madrugada, cuando estamos durmiendo, con lo cual, si queremos ahorrar podemos hacer la comida a las 5 de la mañana, poner la lavadora a las 3 (si al vecino no le molesta), encender la calefacción sólo por la noche o ver la televisión en el bar. Opciones de ahorro, hay.
Se ríen de nosotros. El ministro de energía dice que “estas son lentejas”, los dueños de las eléctricas, que todavía no es suficiente y que en Europa también está cara la luz y Rajoy, que va a llover.
Un español residente en Marruecos, dice que allí la factura es diez veces más barata que aquí. Yo me pregunto: Si La Luz de Marruecos se la vende España, ¿cómo es que a ellos se la vende más barata, aún teniendo que atravesar el estrecho? La respuesta está clara, somos tontos y lo saben.
Pero, por suerte, todo tiene solución. Cada cuatro años nos preguntan sobre quién queremos que dirija el país y es entonces cuando nos tenemos que acordar del “contador inteligente”, del sueldo de Aznar, González, Solbes, Acebes, Garmendia, Roca, etc. En vez de quejarnos en los bares, votar a otros o mejor dicho, no votar a los chorizos que nos están robando, porque si lo hacemos, daremos el visto bueno al “contador inteligente” y todo lo que nos roben lo daremos por bien merecido. El voto es lo más valioso que tenemos, la herramienta más potente contra los sinvergüenzas. Si les votas, no te quejes.

 

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